#CaminatasPorToledo

River Say - Limoncito

Por: Yuly Sepúlveda

Una ruta rodeada de montañas a orillas del conocido río Culagá entre Toledo y Labateca, es solo una parte del paisaje que se puede apreciar al recorrer este sendero. Todo empieza en el casco urbano en dirección hacia la salida a Pamplona, llegamos al famoso puente River say y seguimos por el camino que se marca desde la ruta de la virgen junto a una antigua casa de dos pisos, la cual, desde que tengo uso de razón, ha estado hace varios años junto al puente que conecta las dos poblaciones.

En esta caminata los tonos verdes de las montañas contrastan con el agua cristalina del río y los rayos amarillos del sol, brindando un espectáculo natural que permite descansar la vista del constante y monótono gris que abunda en las ciudades. Así mismo, el paisaje de los cultivos de café, tomate y cebolla, algunas bestias pastando y fincas pintorescas con campesinos dando los “buenos días”; complementan el paisaje que acompaña a los caminantes durante todo el recorrido y que evidencian la calidad de la tierra y de la región.

Dos puentes son protagonistas en la ruta. El primero es corto y de tablas, está sobre una pequeña quebrada que desemboca en el afluente. El segundo es más grande, largo, alto e imponente; desde allí se puede apreciar una bonita panorámica del rio rodeado por caminos, montañas y un puente peatonal.

Lo mejor es iniciar desde muy temprano en la mañana. El esfuerzo vale la pena porque de esta manera podrás ser testigo de la llegada del amanecer, cuando el mundo parece despertar y un sol imponente se ubica a vigilarlo todo desde arriba. Aprovecha ese momento para disfrutar de un buen tinto 100% de Toledo, comer algo para recargar el cuerpo y seguir con el resto del camino, el cual es un poco más exigente.

Una parada obligada

A mitad del trayecto, cuando el cansancio y la fatiga aumenten, es buena idea detenerse a darse un chapuzón en las aguas del río Culagá, que por esta temporada tiene su caudal bajo y permite nadar y caminar en él. Aprovecha el momento para descansar, relajarte, reflexionar en sus aguas y, por supuesto, tomar una foto, o varias, para el recuerdo 😉

Al extremo del puente alto, en el lado de Toledo, se encuentra un camino empinado con piedras, barro y ubicado entre potreros. Pero tranquilos, ¡que no panda el pánico!, esta cuesta no es muy extensa y en pocos minutos se puede ver la cima y el final de este tramo, al llegar al estadero el «limón» a orillas de la carretera en la vía a Cúcuta Toledo, exactamente en la vereda el Naranjo.

El recorrido no termina allí, la caminata continua por la vía principal hacia el pueblo, donde se puede observar la pequeñaa montaña del lado de la Labateca, punto de partida de esta caminata, evidenciando cuánto hemos recorrido, lo cómodo y poco exigente de este trayecto de 12 kilómetros.

Importante

Para esta caminata ecológica y cualquier otra, es necesario la hidratación, buena alimentación y cuidar la piel del sol, usar una gorra, bloqueador solar, y empacar prendas extras y cómodas que nos permitan cambiarnos después del baño en el rio.

Pero lo más importante, debes ir con buena actitud ganas de conocer un pedacito de nuestra región y sus paisajes. Un plan para aquellos que quieran despejar la mente, alimentar el alma y ejercitar el cuerpo.